Las manos son nuestra carta de presentación. Con ellas cogemos las cosas, estrechamos las manos al saludar y lucimos algunas de nuestras joyas favoritas. Cuidarlas adecuadamente forma parte de mantener un cuidado personal apropiado. Unas manos cuidadas es sinónimo de una persona pulcra preocupada por su aspecto y su higiene personal, por lo que la manicura aparece como una herramienta muy útil para cuidar esta parte de la imagen personal.

Posibles agresiones de las manos

Las manos son una parte del cuerpo que pocas veces cuenta con un resguardo de la ropa. Solamente en invierno, los guantes actúan de barrera protectora frente a las acciones de los agentes meteorológicos externos.

Los cambios de temperatura, la exposición al sol, la humedad, la sequedad e incluso ciertos agentes químicos pueden ocasionar daños en la piel de las manos y provocar desperfectos en las uñas. Un tratamiento adecuado de manicura puede ayudar a paliar el efecto de dichas agresiones e incluso prevenirlas.

¿Qué aspectos se deben tener en cuenta en una manicura?

Una manicura bien realizada constituye una forma de ganar belleza, de cuidarse como es debido. Como puede apreciarse en cualquier foro de estética, los puntos clave de una manicura adecuada son:

La manicura adecuada implica retirar de forma apropiada la suciedad de las uñas, dejando la piel libre de pieles, células muertas y de impurezas. Las manos consiguen una mayor hidratación y obtienen un aspecto mucho más suave y terso.

Las uñas débiles y quebradizas pueden someterse a tratamientos específicos para ellas, con los que podrán restaurar su queratina natural y conseguir una mayor fuerza.

Las uñas amarillas también pueden tratase en una sesión de manicura. Aplicando productos que ayudan a recuperar el tono natural, revitalizándolas y oxigenándolas.

Morderse las uñas o tirarse de los padrastros son prácticas que pueden ocasionar daños en la queratina. La manicura emplea aceites especiales que resultan de gran ayuda para hidratarlas, ayudándolas a recuperarse de forma muy adecuada.

Un punto de estética es también un objetivo claro de una sesión de manicura. Conseguir un aspecto nuevo, un toque especial, añadir adornos que permitan estar a la última son algunos de los fines que se pueden conseguir cuando se realiza un adecuado tratamiento de las uñas.

Muchas son las ventajas que la manicura puede aportar. Hidratación de la piel y de las uñas, exfoliación de las manos, recuperar brillo y fuerza en las uñas y conseguir unas uñas a la moda, forman parte de la magia que esta técnica estética puede aportar para que el cuidado personal muestre la mejor parte de ti misma.